Marina Córdova Alvéstegui

el

DISEÑO GRÁFICO // BOLIVIA

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¿Por qué elegiste el diseño como una Carrera en tu vida?
Al cursar el ciclo medio en colegio, me encontraba sumamente perdida frente al amplio horizonte que se me presentaba. Tenía muy buenas notas en casi todas las asignaturas, a excepción de Educación Física —sí, siempre fui descoordinada, supongo que es un efecto adverso de ser nerd— por lo cual mi abanico de posibles elecciones era heterogéneo; además, el infame test de “vocación profesional” tampoco me ayudó ni me orientó en absoluto, en todo caso contribuyó a aumentar mi confusión e indecisión.
A fines de 1996, al terminar tercero medio, regresaron de EE. UU. mi hermano Carlos y mi ex cuñada Mariela —ella se formó en La Paz en Comunicación Social e hizo en Texas su especialización en Diseño Gráfico— me intrigó la carrera al ver el portafolio que Mariela realizó en la universidad, así que cuando distintos centros de educación superior (foráneos y nacionales) nos visitaron en colegio, les pedí el pensum correspondiente a Diseño Gráfico. Encontré fascinante que muchas de las cosas que me gustaban inherentemente convergieran en dicha disciplina; por lo cual me decidí por ella a pesar de que aún tenía mis reservas, asumo que como cualquiera adolescente.
Al concluir cuarto medio estaba convencida de estudiar Diseño Gráfico, fue así que en enero de 1998 entré a la universidad privada Santo Tomás de Aquino. En aquel entonces era la única en La Paz que ofrecía la carrera; recién el 2003 ésta se abrió en la Universidad Católica “San Pablo” y la Universidad Mayor de San Andrés hasta hace menos de un lustro sólo la incluía como mención de profesionalización dentro de la licenciatura en Artes Plásticas.

¿En que medida tu crees que ser un diseñador latinoamericano te distingue y destaca de otros diseñadores en el mundo?
Latinoamérica es joven, pero nuestras riquezas y diversidad son sumamente grandes: tenemos la herencia de los pueblos y naciones indígenas precolombinas, y también la mezcla e intercambio que se dio con España y otros países durante la colonia y posteriormente. Mucho depende de la sapiencia y experiencia que tengamos para discernir cuáles de estos elementos combinaremos y cómo lo haremos a fin de responder de manera precisa a las necesidades de comunicación visual de nuestros clientes y a las exigencias del mercado laboral.
Al haber estudiado en Bolivia quizás puedan existir huecos en tu formación, ya sea porque el pensum era un salpicón de materias o porque los docentes no fueron de lo mejor —hay de todo en la viña del Señor— o porque a nivel nacional aún no existen maestrías ni diplomados de especialización en áreas específicas de la carrera; sin embargo, es responsabilidad de cada uno el autoformarse, NO puedes conformarte con lo recibido, hay que aspirar a aprender algo nuevo siempre y ponerlo en práctica para mejorar constantemente.
No hay excusa que valga, poseemos la innegable ventaja de que Internet —a pesar de que sea el más lento y costoso de la región— nos permite acceder a la información con un solo clic, lo único que debemos aportar es curiosidad y alimentarla de manera sana (yo lo llamo ‘nerdear’). OJO, no son sinónimos el inspirarse en lo anteriormente hecho y el plagiar un trabajo; lo primero es rescatar, sumar, transformar y mezclar ideas/conceptos para presentar algo nuevo tal como lo explicó Arthur Koestler, mientras que lo último es un robo descarado que habla pésimo del supuesto ‘profesional’.

¿Cómo ves el diseño en tu país?
El Diseño Gráfico en Bolivia es joven y prometedor, la carrera recién apareció como tal en el sistema universitario boliviano durante la década de los 90 del siglo pasado. A pesar de ser aún ingenuo y tal vez un tanto inseguro, existe margen para equivocarnos, enmendar, aprender y mejorar. Es importante el ver qué se ha estado haciendo hasta la fecha acá y afuera, cuáles fueron los aciertos y desaciertos para encaminarnos hacia la excelencia.
En la Bienal del Cartel Bolivia BICeBé 2009, durante la noche del miércoles 18 de noviembre —cuando se inauguró la exhibición “Carteles Bolivianos” en la galería Anexo del Espacio Simón I. Patiño— el Jefe de Carrera de una universidad nacional, después de haber observado la exposición, me comentó con mucho pesar que se sentía avergonzado de que los invitados internacionales tuvieran oportunidad de ver nuestros trabajos porque los consideraba muy por debajo al nivel de ellos.
Me indignó su forma de pensar no porque yo carezca de autocrítica, sino porque sus palabras reflejan el típico estereotipo del boliviano acomplejado frente al extranjero. Mientras los invitados se deleitaban con los carteles que representaban una pequeña muestra de nuestro potencial, él nos percibía insignificantes ante los maestros que nos visitaban. A pesar de mi sorpresa y enojo, le dije en tono amistoso que no estaba de acuerdo con él, que si bien nos falta aún mucho por recorrer, considero que vamos por buen camino tal como lo confirmaban los comentarios y apreciaciones de los invitados.

¿Cuál es tu fórmula íntima e ideal de trabajo para ser más efectivo al momento de diseñar?
No creo que existan fórmulas únicas ni infalibles al momento de diseñar, cada proyecto presenta un reto distinto que posiblemente requiera un enfoque específico para resolverlo. En el sentido metafórico, a diferencia de las ciencias exactas donde 2 + 2 siempre será igual a 4, en Diseño Gráfico esta respuesta variará y dependerá de muchos otros factores.
Uno puede basarse en metodologías existentes como las propuestas por Bruno Munari, Victor Papanek, Victor Margolin, Jorge Frascara, Norberto Chaves, Raúl Belluccia, Joan Costa, el Design Thinking, etcétera, e incluso combinar varias de éstas.
Lo que considero imprescindible es indagar exhaustivamente sobre el proyecto: ¿cuál es el objetivo del proyecto?, ¿qué espera el cliente lograr a través de él?, ¿lo que se plantea es necesario o lo que verdaderamente se requiere?, ¿qué otras opciones mejores existen que yo pueda sugerir?, ¿alguien tuvo un reto similar?, ¿cómo lo resolvió?, ¿qué información hay al respecto?, ¿cuál es el presupuesto?, ¿cuáles son las limitantes?, ¿qué requerimientos específicos existen?, ¿quién es el destinatario final?, ¿qué sé sobre él?, etcétera.
Luego de resolver las anteriores interrogantes u otras que vayan surgiendo en el camino, lo aconsejable empezar a anotar ideas, bocetar, explorar distintas posibilidades, presentar las propuestas al cliente hasta llegar al diseño final y hacer seguimiento hasta la entrega del producto como tal.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometen algunos diseñadores al momento de encarar un proyecto de diseño?

  • Buscar ganar experiencia mandando propuestas a concursos de diseño —que son trabajo especulativo y sólo benefician a usureros que no tienen ningún respeto por los profesionales— en vez de encontrar causas sociales que apelen a ellos, a las que estén dispuestos a donar voluntariamente su tiempo y esfuerzo, y a la par ampliar su portafolio.
  • Desconocer cuáles son sus derechos y sus obligaciones.
  • Acceder a todos los caprichos/antojos del cliente y convertirse en simples choferes de mouse, sin crítica ni voz, sin saber cómo argumentar sus propuestas y recomendaciones como profesionales.
  • No presentar un cronograma de trabajo (tomando en cuenta las posibles eventualidades que puedan retrasar el proyecto); en vez de eso, procrastinar hasta que la fecha de entrega esté cercana y amanecerse para concluirlo.
  • No tener cuidado/atención con la macrotipografía, la microtipografía, la ortotipografía y la gramática.
  • No utilizar pantonera.
  • No dejar sangrado en fotografías ni en colores de fondo.
  • No elegir cuidadosamente las tipografías que se usarán ni tampoco saber cómo explicar coherentemente dicha elección ni cómo combinarlas eficazmente.
  • No trazar las tipografías o no entregar copias de las mismas.
  • Ampliar ‘manualmente’ las fotografías para que alcancen el tamaño deseado, en vez de emplear las herramientas correctas para dicha tarea.
  • No cambiar el modo de color de las imágenes de RGB a CMKY cuando el medio será impreso.
  • No optimizar las imágenes para Web cuando la salida será una pantalla.
  • No utilizar la resolución adecuada al medio.
  • No solicitar pruebas de color e impresión ni hacer seguimiento/control de imprenta.
  • No grabar ni guardar copias de respaldo de sus trabajos, ni tampoco documentar el proceso.

¿Qué consejo darías a una persona que está por elegir esta carrera o empezando a trabajar en ella?
Trabaja duro, ponle siempre el corazón a todo lo que hagas. Jamás te creas superior a nadie: ni porque te hayas autoformado o aprendido en la práctica del oficio; ni porque seas técnico superior, licenciado, máster o doctor; ni porque hayas asistido a determinada universidad; ni porque hayas participado o dictado congresos, seminarios y/o talleres de renombre; ni porque hayas leído o escrito muchos libros; ni porque tengas muchas destrezas y habilidades; ni porque te manejes con soltura en varias o ‘todas’ las ramas del Diseño Gráfico; ni porque hayas trabajado para x o z persona/empresa; ni porque hayas realizado ene proyectos; ni porque tengas una vasta experiencia; ni porque poseas extensos conocimientos sobre determinados temas; ni porque seas un ‘bólido’ para resolver rápidamente problemas y proyectos; ni porque seas un as en tal o cual software; ni porque hayas recibido premios, reconocimientos y distinciones; ni porque percibas un salario alto; ni porque tengas un trato amistoso y de confianza con los maestros que son admirados por el gremio.
No menosprecies ni difames a nadie, bien reza el refrán popular: “El que más habla es el que más tiene por qué callar”. El ego no es un ‘aliado’, es un ancla que no te permitirá superarte, te aislará e incluso te hundirá. Sin embargo, tampoco te subestimes ni permitas que te lastimen/humillen; sé humilde, gentil y generoso; a la vez ten fortaleza, temple, confianza y buena autoestima para que no des margen a que nadie te abuse/estafe.
Aprende bien las reglas y sus fundamentos, para que llegado el momento sepas cuándo, cómo y por qué romperlas. Recuerda que saber no es lo mismo hacer, una cosa es lo que dicta la teoría y otra totalmente distinta es lo que demuestra la práctica.

Los 5 libros importantes que todo diseñador debe leer:

Existen infinidad de documentos que posiblemente todo diseñador debería leer; sin embargo, entre los que puedo recomendar están:

Las 5 personas que todo diseñador debe conocer:
Si hablamos de personas, cualquiera puede calificar de acuerdo al criterio que se tenga. Ahora en lo que se refiere específicamente a individuos que contribuyeron con su trabajo para mejorar al Diseño como profesión, algunos que puedo nombrar son (sin ánimos de ofender a nadie por la omisión y sin un orden específico):

 

  • Johannes Gutenberg.
  • Josef Müller-Brockmann.
  • Saul Bass.
  • Deborah Sussman.
  • Sister Corita Kent.

Tu frase motivadora favorita es:

Mel Brooks, interpretando a Luis XVI en la película “La Loca Historia del Mundo”, solía decir: “Es bueno ser rey”. Yo digo: “Sin embargo, es incluso mejor ser nerd”. 😉

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